¿Viene la Navidad de Dios?


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¿Viene la Navidad de Dios?

La Impactante Verdad Acerca de la Navidad

santa

¿Viene la Navidad de Dios?

Russell K. Tardo

El siguiente artículo fue traducido de un folleto en inglés. Algunas de las costumbres navideñas mencionadas se refieren básicamente a costumbres en Estados Unidos o Inglaterra; sin embargo, el contenido en general es aplicable también a nuestra realidad. Los cristianos debemos ser uno en Cristo y nuestra similitud debe basarse en la Palabra de Dios, no en ningún tipo de tradición de hombres.

“Nosotros los Americanos damos demasiado por hecho a Santa Claus, los presentes, el acebo, los arbolitos, los villancicos y todas las otras costumbres agradables de la Navidad. Qué intrigante es rastrear sus orígenes. Muchas de nuestras queridas tradiciones están enterradas en la profundidad de un pasado pagano. De hecho, cuando la Navidad se estableció oficialmente por primera vez, la fecha coincidió con el renacimiento del dios sol en el solsticio de invierno. La iglesia no vio ninguna razón para destruir las antiguas costumbres, de modo que fueron adoptadas para ajustarse a nuestra celebración del nacimiento de Cristo.” 1

¡Prepárese! Por que puede parecerle impactante descubrir el verdadero significado y origen de la celebración de la Navidad. Durante décadas, nosotros los cristianos hemos adornado nuestros árboles, hemos decorado nuestras casas con luces y guirnaldas, hemos intercambiado obsequios y hemos propagado el cuento de un hombre barbudo, gordo, vestido de rojo que es transportado en el cielo por un trineo de venados. Sin embargo, ¿Nos hemos detenido alguna vez a preguntarnos sobre el significado de estas costumbres? ¿De dónde vienen? Y ¿Cuál sería la posible relación que tienen con el nacimiento de Cristo? Al descubrir la verdad acerca de los orígenes y costumbres de la Navidad nos daremos cuenta de que no se trata de la inocente celebración para glorificar a Cristo que parece por fuera. En lugar de esto podemos descubrir implicaciones siniestras en muchas prácticas cristianas y orígenes profundamente enraizados en la antigua idolatría pagana. Una vez que usted conozca la impactante verdad acerca de la Navidad, a medida que se presenten los hechos en este folleto, usted se preguntará con justa razón si es que los cristianos deberían celebrarla en algún modo. Es un hecho que, debido a todas las razones aquí presentadas, muchos cristianos sinceros han abandonado esta celebración en todos los aspectos. “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Aquí viene la impactante verdad:

1. Cristo no nació el 25 de diciembre.

Aunque los cristianos en todas partes observan este día como el cumpleaños de Cristo, sabemos que Él definitivamente no nació el 25 de diciembre, ni en ningún momento durante la estación de invierno. Al menos dos factores hacen que esto sea bastante evidente. Tome nota de lo que la Biblia registra en cuanto al momento en que nació Jesús:

a) “En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche.” (Lucas 2:8). Mientras los pastores se hallaban cuidando sus ovejas por la noche al aire libre, el ángel vino a ellos con el mensaje del nacimiento de Cristo. Ha quedado definido con bastante claridad que los pastores de Judea no permanecían,  ni mantenían a sus rebaños al aire libre una vez pasado el mes de octubre, debido a la penetrante naturaleza del viento, la lluvia y el frío de invierno.2 “Los pastores siempre traen a sus rebaños hacia las lomas de las montañas y a los campos no pasado el 15 de octubre.”3 Obviamente, el nacimiento de Cristo no podía haber ocurrido en un mes en que el invierno estaba tan avanzado como en Diciembre.

b. La Biblia registra que en la época del nacimiento de Cristo, Cesar Augusto decretó que “Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado” “Y todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad.” (Lucas  2:1,3). Fue debido a este impuesto que José viajó a Belén, “para inscribirse junto con María, desposada con él, la cual estaba encinta” (vs. 5). Mientras estaban en Belén, no pudiendo conseguir un cuarto en el cual alojarse, María tuvo a su hijo en un establo detrás de una hostal. Sin duda, esto no podía haber ocurrido en el invierno, ya que viajar en esa época del año era muy difícil. El César no hubiera ordenado este pago de impuestos ya que habría sido virtualmente imposible para cualquiera cumplir. Viajar era tan amargamente duro y peligroso durante las fuertes estaciones de invierno que el mismo Jesús le dijo a la gente que orara para que su escape al final de estos tiempos no se produjera en invierno. “Orad para que vuestra huida no suceda en invierno, ni en día de reposo” (Mateo, 24:20). De hecho la historia registra que estos censos para el pago de impuestos siempre tenían lugar al final de la cosecha, que se producía entre setiembre y octubre, una fecha mucho más lógica para los impuestos y el viaje.4 Obviamente Cristo no puede haber nacido el 25 de diciembre. Probablemente su cumpleaños se produjo en algún momento durante el otoño, pero no se puede determinar qué día en específico. Incluso los católicos romanos se ven obligados a admitir que “no se conoce la fecha del nacimiento de Cristo” 5

Estimado lector, ¿no es sorprendente que no conozcamos la fecha del nacimiento más importante en la historia de la humanidad?. Conocemos la fecha de nacimiento de muchos hombres famosos de la antigüedad, desde los Césares hasta los faraones, y de hecho, “ …las celebraciones de los cumpleaños pueden ser documentadas hacia el siglo 13 AC.” 6  Pero no existe una sola referencia en ninguno de los 66 libros de la Biblia, y tampoco existe una sola mención en la literatura de la iglesia de los primeros siglos que determine la fecha del nacimiento de Cristo. Obviamente, Dios no quería que sepamos la fecha en que Cristo nació! Debemos recordar que el Hijo de Dios preexistía desde la eternidad con el Padre. Tal vez si nosotros fijamos una fecha para su nacimiento sería desconocer su divinidad. Una cosa es cierta, si Dios quisiera que la iglesia celebrara el nacimiento de su Hijo, ¡Él mismo nos los hubiera dicho! Las mentes sensatas solamente pueden concluir que la razón por la cual la Biblia guarda silencio al respecto es debido a que nunca fue la intención de Dios que se celebre el día del nacimiento de Cristo.

Sin embargo, sí debemos celebrar la muerte de Cristo. Es a través de su muerte y de su sacrificio de  expiación que nos reconciliamos con Dios, y recibimos el perdón de nuestros pecados. 7  Cada vez que compartimos la comunión del pan y el vino estamos celebrando la muerte que compró nuestra redención (1 Corintios 11:23-28).

2. La Navidad no es una doctrina bíblica.

Un autor preguntó, “… ¿Qué era la Navidad? ¿Habían establecido Cristo o los apóstoles en esta fecha una celebración santa? ¿Existe algún pasaje en alguna parte de la Biblia en la que nos animen a celebrar el nacimiento de Cristo? Definitivamente, ¡NO! Este autor continua y se responde a sí mismo: La Navidad “… era la continuación de la celebración pagana Saturnalia.”8

Otro escribe: “si nuestro bendito Señor hubiera querido que celebráramos la fecha de su nacimiento, Él nos hubiera dicho cuándo celebrarlo y cómo celebrarlo. Pero Cristo nunca le dijo a nadie que celebrara su cumpleaños. Además, sabemos a partir de la Biblia y de la historia de la iglesia que los apóstoles y la iglesia de los apóstoles de los primeros siglos nunca celebraron el cumpleaños de Cristo. La Biblia es la revelación completa y final de Dios para el hombre y nos dice todo lo que necesitamos saber para nuestras vidas espirituales (2 Timoteo, 3:16). No necesitamos buscar en fuentes externas a la Biblia para nada. La palabra de Dios nos dice cómo debemos adorar, cómo debemos dar dinero para el apoyo de la obra del Señor, cómo evangelizar al perdido, cómo observar la cena del Señor y todo lo demás relacionado a la vida cristiana. ¡No hay una sola vez en que la Biblia Dios nos diga que celebremos la Navidad! Se nos dice que recordemos la muerte de nuestro Señor, pero en ninguna parte se nos dice que celebremos su nacimiento. Se supone que la gente de Dios debe ser gente que se base en la Biblia. Se supone que nosotros debemos de vivir de acuerdo a las enseñanzas de la Santa Palabra de Dios. Entonces, el mismo hecho de que la Navidad nunca es mencionada en la Biblia, es suficiente razón para que no tengamos nada que ver con ella.”9

3. El 25 Diciembre realmente tiene un profundo significado religioso.

A pesar de que hemos demostrado que el 25 de diciembre no fue el cumpleaños de Cristo, esta fecha cuenta con un profundo significado religioso. De hecho, mucho antes de que Cristo naciera, el 25 de diciembre ya era la festividad más reconocida y celebrada de los tiempos antiguos en las religiones idólatras. Este día era universalmente celebrado y reconocido como el cumpleaños del dios sol, Mitra, quien también era conocido con otros nombres en diferentes partes del mundo. El cumpleaños de otros dioses sol tales como Osiris, Horus, Hercules, Bacchus, Adonis, Júpiter, Tamuz, Saturno, etc, era también celebrado el 25 de diciembre. ¡La Navidad se originó con la adoración pagana al sol! Como dice un escritor: “en lugar de ser el tiempo del nacimiento de nuestro Señor, era el mismo día y estación en que los paganos habían celebrado durante años el nacimiento del dios sol!”10 Era la celebración del solsticio de invierno! Un tiempo para de júbilo, jolgorio y embriaguez (exactamente el mismo modo en que muchos lo celebran hasta el día de hoy). La mayor parte de nuestras costumbres navideñas actuales tales como los árboles de hojas perennes (siempre verdes) decorados, las luces, el acebo y el muérdago, el intercambio de regalos, fiestas y jolgorio, todos eran elementos esenciales del solsticio de invierno.

La historia registra exactamente qué tan firmemente arraigadas habían llegado a ser estas celebraciones paganas en la sociedad, y cuando la iglesia católica romana no pudo persuadir al público a que abandonara estas prácticas idólatras, ¡las adoptaron! La iglesia Católica adoptó cada aspecto pagano de esta costumbre abominable, incluyendo la fecha y simplemente le cambió el nombre. Ahora en lugar de representar el nacimiento de Tamuz o Saturno (o cualquier otro dios sol), se suponía que se celebraba el nacimiento de Cristo. ¡Mezclaron cristianismo con paganismo! “Fue en el siglo quinto que la iglesia católica romana ordenó que el nacimiento de Cristo sea observado para siempre el 25 de diciembre, el día del antiguo banquete romano para la celebración del nacimiento del Sol—uno de los nombres del dios sol.” 11  Ningún historiador honesto podría negar estos hechos, Cuando usted celebra la Navidad en realidad está participando de un rito antiguo de adoración al dios sol. No se trata de otra cosa sino de idolatría sacrílega.

La Enciclopedia Británica nos dice acerca de la Navidad: “La observancia como el nacimiento del Salvador es esperada con costumbres seculares a menudo traídas de fuentes paganas, en verdad tanto Navidad como la Epifanía, que cae 12 días posteriores, el 6 de enero, son celebraciones paganas del solsticio de invierno transformadas, y tan estrechamente ligadas entre sí que sus orígenes no pueden ser discutidos separadamente. El 25 de diciembre en Roma…era una fecha de festival pagano…el cumpleaños del sol no conquistado (dios)” 12 (cursivas del autor)

Nada podría ser más claro. El 25 de diciembre es la celebración de deidades paganas del sol, no el cumpleaños de Cristo! La Biblia dice, “Entonces Jacob dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los dioses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos” (Génesis 35:2) Los cristianos no deberían tener nada que ver con esto.

4. La celebración de Navidad es una mezcla abominable de la verdad con la falsedad.

 Mezcla lo que es correcto con lo incorrecto y contamina la pureza y la verdad de la cristiandad con las prácticas abominables del paganismo. Cómo podemos atrevernos a contaminar el nombre santo de Jesús con las costumbres viles de la adoración al sol? ¿Cómo podemos atrevernos a mezclar los elementos puramente paganos de la Navidad, tales como el árbol de Navidad, coronas de laurel, hojas de muérdago, Santa Claus, el intercambio de regalos, etc., con la verdadera adoración a Cristo conforme lo ordena la Biblia? ¿Cree usted honestamente que Dios ve con agrado esta mezcla?

“Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘¿Os contaminaréis a la manera de vuestros padres…? Cuando ofrecéis vuestras ofrendas…os contamináis con todos vuestros ídolos hasta el día de hoy. ¿Y me dejaré consultar yo por vosotros, casa de Israel?…  no profanaréis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos” (Ezequiel 20:30,31,39)

“pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? ¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? [1]” (2 Corintios 6:14-16)

Es una abominación para Dios el que celebremos una festividad profundamente idólatra, y con todas sus prácticas y costumbres, simplemente cambiarle el nombre y llamarla “Navidad”. ¡No hay nada de cristiano en una Navidad! Es 100% pagana. Un autor ha notado muy bien: “La Navidad nos mira a través de las sombras de los bosquecillos de los druidas quienes no conocían a Cristo y es querida por aquellos que ahora rechazan el nombre de cristianos. El leño de Navidad no es sino el leño- Yule de los sajones que aún arde en las chimeneas inglesas y los templos ardiente de las celebraciones de Saturno brillan nuevamente en las iglesias cristianas iluminadas. Es el  muérdago pagano bajo el cual los jóvenes cristianos besan a la joven cristiana. Es el acebo de la antigua Saturnalia romana que decora el Bracebridge en la noche de Navidad. Los inmensos trozos de lomo de res y los océanos de cerbeza que se consumen no son sino continuación de los grandes banquetes de los Walhalla de Escandinavia donde la gente comía y bebía en exceso. El sentimiento cristiano y anti-cristiano se mezclan en una alegre celebración y las observancias cristianas se mezclan con los ritos paganos en todo momento. No es fácil decir dónde se inicia el paganismo y donde empieza el cristianismo.” 13

¡Qué claro es esto para todo aquel que tiene ojos para ver! Descaradamente, el paganismo puro ha sido incorporado en la iglesia de Jesucristo a través de  la celebración de la Navidad. ¡Qué mezcla tan opuesta a la santidad, capaz de mezclar el nombre del Hijo Santo de Dios con las deidades depravadas de las naciones paganas antiguas! Originalmente la iglesia no tenía nada que ver con la celebración del solsticio de invierno. Pero la iglesia romana bajo Constantino, inició “la adopción, bajo formas cristianas, no solo de ritos y ceremonias paganas, sino también de festividades paganas. En lugar de reconciliar a los convertidos paganos con la nueva fe, se incorporadas libremente en las ceremonias cristianas estas reliquias de paganismo, como las columnas antiguas transferidas de los templos antiguos para adornar las iglesias cristianas! Es entonces que la Navidad fue transferida al 25 de diciembre, la época de la Saturnalia romana, y terminó envuelta en el uso de gran parte de los accesorios propios del festival pagano.” 14 En Roma, la Saturnalia era el banquete más vil e inmoral que desgració a la ciudad pagana. Era una época de libertinaje y embriaguez. Prevalecía el espíritu de rebelión y toda la ciudad caía sin ningún miramiento en los tipos más indecentes de inmoralidad inimaginables.

Estimado lector, ¿no le parece suficientemente claro que a pesar de que el nombre ha sido cambiado, sigue presente el mismo espíritu de júbilo en nuestras celebraciones modernas de la Navidad? No cabe duda de que la Navidad es la época de mayor embriaguez e inmoralidad de todo el año. Cualquier vendedor de licor  le dirá que durante la Navidad se compra, se vende, se obsequia y se consume mayor cantidad de bebidas alcohólicas que en cualquier otro momento del año. ¡Este sólo hecho ya me garantiza de que la Navidad no es de Dios! Si así fuera, sería un momento de santidad y arrepentimiento, de acercarse más a Dios y de abandonar el pecado. Sería un momento en el que la verdadera espiritualidad y santidad abundaría, pero en lugar de eso, sólo existe lo opuesto. El público la celebra del mismo modo que se celebraba la antigua Saturnalia, con embriaguez y fiestas oficiales, con júbilo y lascivia, con blasfemia e indulgencia en todo tipo de pecado imaginable. Este es el verdadero espíritu que existe detrás de la Navidad.

Un escritor comentaba, “este es un tiempo en el que el mundo se vuelve a la embriaguez, rebeldía, libertinaje, vergüenza e indisciplina. Es un tiempo de intercambiar regalos, cantar canciones religiosas llamadas villancicos de Navidad y al mismo tiempo el mundo entero es una casa de locos, religiosos y otros más. El mundo no religioso encubre su falta de santidad y maldad con los villancicos de Navidad que se presentan y cantan en todos los salones, en toda casa deportiva, en todo salón de juego y en todo burdel en todo el mundo. El mundo religioso le dará rienda suelta a la maldad de sus corazones en esos días de libertinaje bajo la pantalla de que están celebrando el día del nacimiento de Cristo. Miles de miembros de iglesias se embriagarán en este día, aunque no lo harían en ningún otro momento. Las iglesias abrirán sus puertas a espectáculos y programas de Navidad, árboles de Navidad e intercambio de regalos, con delirio y frivolidad en el espíritu de una festividad. Todas estas personas en sus diferentes esferas creerán que están haciendo la voluntad de Dios. El día de Navidad es un día de banquetes y en el que se consume muchas bebidas, es un día de embriaguez, baile y frivolidad como muy poco se observa en otro momento del año. ¿Es esta la manera de celebrar el cumpleaños de Cristo? A mí no me gustaría que usted celebrara mi cumpleaños de esa manera. Entonces, qué sacrilegio es celebrar el nacimiento de Jesús de tal manera.” 15

5. Todos los elementos y símbolos comúnmente asociados a la Navidad tienen un trasfondo pagano y significados idólatras.

¿Nunca le ha dado la curiosidad de saber cuál es la relación que tiene Santa Claus, el intercambio de regalos, árboles, ornamentos, luces, acebo, etc con el nacimiento de Cristo? En realidad no tienen nada que ver con su nacimiento, y tampoco nada que ver con la Cristiandad. Pero sí tienen que ver mucho con los banquetes idólatras de Saturnalia, por ejemplo.

El árbol de Navidad, el acebo, la hiedra, el muérdago eran ampliamente considerados como símbolos de inmortalidad y fertilidad entre las naciones paganas antiguas, ya que estas plantas siempre verdes nunca perdían sus hojas y estas nunca se volvían marrones (lo cual simboliza la muerte) durante la estación de la Navidad, como sucedía con otros árboles. Por lo tanto, se les atribuía una cierta reverencia a través de las supersticiones paganas.

Un autor dice, “Nuestros antepasados primitivos traían ramas verdes durante el solsticio de invierno y las usaban en ritos mágicos para garantizar el retorno de la vegetación. Las casas romanas eran decoradas con laurel y durante muchos siglos hasta la actualidad. El uso de plantas verdes ha proliferado en los hogares y las iglesias cristianas durante la Navidad. Es verdad que la iglesia primitiva prohibió la costumbre, ya que la consideraba como una puerta a través de la cula se podía ingresar a saborear el paganismo, pero se hallaba demasiado enraizada para que dicha prohibición tuviera efecto permanente. El acebo, la hiedra y el muérdago se cuentan entre las decoraciones favoritas actualmente, como lo eran en los primeros tiempos. Para nuestros ancestros eran fuertes símbolos de vida, no sólo porque siempre se mantienen verdes, sino también porque  a diferencia de la mayoría de plantas, estas producen frutos durante el invierno. Por tradición el acebo es masculino y la hiedra es femenina, por lo tanto ambos son necesarios si se quiere que todo en la casa comparta la bendición que ellos representan (la fertilidad). El muérdago, la Rama Dorada de la leyenda clásica, era sagrado para los druidas celtas y para los Noruegos. En una oportunidad fue llamado …la planta de la paz bajo la cual los enemigos se reconciliaban en la antigua escandinavia. Traía buena suerte y fertilidad. Protegía la casa que la contenía de la brujería y era un antídoto para el veneno.  Sin embargo a diferencia del acerbo y de la hiedra, nunca perdió su carácter pagano…” 16

Otro autor dice, “la razón por la cual el beso está asociado con el muérdago es algo oscuro. Pero debido a su rol como símbolo de fertilidad, es lógico que el beso, asociado con éste, conlleve implicaciones sexuales en lugar de simplemente platónicas. Se cree que la práctica se originó con la ceremonia de vísperas del solsticio celta. Durante dicho festival, los hombres se besaban entre ellos como prueba de su homosexualidad. Luego la costumbre se amplió para incluir tanto a hombre como a mujer. Algunos historiadores creen que el besar bajo un muérdago es una costumbre que ha quedado de la prostitución del templo y de los libertinajes sexuales que eran más prolijos durante la Saturnalia romana.” 17 Por lo tanto podemos ver simplemente que el uso de este tipo de vegetación en la Navidad perpetualiza los ritos religiosos antiguos y las supersticiones que Dios condena tan vehementemente.

No cometa errores, la costumbre actual de cortar un árbol sano y en perfectas condiciones, de colocarlo en nuestros hogares y decorarlo con guirnaldas doradas y plateadas y bombitas no proviene de ninguna tradición cristiana. Era una práctica idólatra de los paganos antiguos, que han sido transmitidas a través de los siglos. ¿Por qué debería la iglesia del Señor Jesucristo perpetuar una costumbre que es anticristiana por naturaleza?

Un escritor dijo, Millones de árboles jóvenes son sacrificados anualmente para satisfacer al dios americano de la Navidad, Tammuz. Durante las semanas de la celebración de la Navidad uno encuentra por todo lugar estos árboles siempre verdes, muertos, adornados con guirnaldas y luces que nos recuerdan a los dioses paganos muertos de la antigüedad. Pero cuidado! A medida que el fervor de la festividad desaparece, los restos enmarañados y despojados de adornos del dios de la Navidad termina en una pila de basura. Sin embargo, miles de personas inadvertidas se desesperarán con gran entusiasmo y estarán gustosas de privar a su familia de cosas necesarias para comprar y decorar este tipo de árboles. La primera decoración de un árbol de hoja perenne (siempre verde) fue hecha por los paganos en honor a su dios Adonis, quien luego de ser asesinado fue vuelto a la vida por la serpiente Aesculapius. La representación de este dios asesinado era la cepa muerta de un árbol. Alrededor de esta cepa se enrollaba la serpiente Aesculapius, un símbolo de la restauración de la vida. Y he aquí, de las raíces del árbol muerto surge otro árbol nuevo y diferente – un árbol siempre verde que simboliza para los paganos ¡un dios que nunca muere! En Egipto este dios era adorado en un árbol de palma conocido como Baal-Tamar. El primer árbol fue adorado en Roma como Baal-Berith, quien fue regresado a la vida por la misma serpiente, y se celebraba un banquete en honor a Él el 25 de diciembre llamado “El banquete del el Sol invencible.”18

En diversos pasajes bíblicos, el árbol “verde” es asociado con la adoración falsa y la idolatría. 19 Ya que la mayoría de los árboles son verdes en un momento o en otro, estos pasajes sin lugar a duda se refieren a un árbol que es especialmente remarcado por ser verde—el siempre verde o de hoja perenne. Con esto en mente, considere lo que Dios dice en Jeremías 10:1-5, y compárelo con las costumbres presentes de decorar un árbol durante la Navidad:

“Oíd la palabra que el Señor os habla, oh casa de Israel. Así dice el Señor: El camino de las naciones no aprendáis, ni de las señales de los cielos os aterroricéis, aunque las naciones les tengan terror. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; pues un leño del bosque es cortado, lo trabajan las manos de un artífice con la azuela; con plata y oro lo adornan, con clavos y martillos lo aseguran para que no se mueva. Como los espantapájaros de un pepinar, sus ídolos no hablan; tienen que ser transportados, porque no andan. No les tengáis miedo, porque no pueden hacer mal, ni tampoco hacer bien alguno.”

A pesar de que algunos comentarios han sugerido que los árboles mencionados en este pasaje eran tallados bajo las formas de diferentes deidades paganas, debemos reconocer que de hecho, los versículos no dicen nada sobre la forma o el tallado del árbol – sólo que era cortado del bosque por un obrero con un hacha, y luego decorado con plata y oro, exactamente del mismo modo en el que se hace con un árbol de Navidad moderno. Al comentar con este pasaje, un escritor notó acertadamente: “Claro que la gente en el tiempo de Jeremías, como lo muestra el contexto, estaba en realidad haciendo un ídolo con el árbol. No tratamos de llegar a la conclusión de que la gente de hoy en día coloca el árbol de Navidad en sus hogares e iglesias y lo ADORAN. Lo que estamos diciendo es que el uso del árbol es simplemente una continuación del paganismo…”20 Aunque usted puede insistir en que usted no adora al árbol de Navidad, no podrá negar de que ¡todo el concepto es pagano!

Luego también, debemos mencionar la “presencia oscura” que muchos han sentido en una habitación casi a oscuras en la que hay un árbol e Navidad, no se trata sólo de la imaginación hiperactiva de individuos “espeluznantes”, sino que también el hecho de traer estos objetos prohibidos a su hogar invita en verdad a otra presencia – es decir, los espíritus asociados con los ritos y los rituales de los bosques antiguos de fertilidad pagana, en los que los árboles siempre verdes jugaban una parte integral. Comentando sobre este mismo punto, un investigador dijo, “el fenómeno de los árboles siempre verdes dentro de una casa tiene una presencia que va más allá de su significado festivo. Lo suficientemente inocente en un salón moderno, o en cualquier salón plenamente iluminado para las ocasiones, puede tener un significado muy distinto en una casa que no está plenamente iluminada; el acebo en manojos a la altura de un cuadro encima de usted, de hecho puede formar sombras y puede parecer contener algún tipo de vida suspendida. Similarmente la presencia incluso de un árbol de Navidad de mediana estatura, con las luces apagadas, se ve como un personaje. Estas impresiones no son bienvenidas conscientemente…pero son parte de lo mismo…. Hoy en día muy pocas personas pueden notar esto durante la época previa a la Navidad, llena de gente; pero puede percibirse en los anocheceres tranquilos que siguen. Es un tiempo muy poderoso, lleno de aprehensiones antiguas. Al lado de la brillantez… sigue presente la oscuridad de todos los instintos.” 21

El cristiano que ha hecho uso de su discernimiento se ha dado cuenta durante mucho tiempo, que muchos objetos, especialmente aquellos asociados con el ocultismo y la idolatría, en realidad atraen a los espíritus demoníacos como el imán atrae al hierro. Tome sus precauciones, ¡los presentes pueden no ser la única presencia alrededor de su árbol! Cuándo aprenderán los cristianos a obedecer a no aprender el camino de los paganos… ya que las costumbres de los pueblos son vanidad.

El intercambio de regalos. Para mucha gente, el comprar e intercambiar regalos es la parte más importante de la Navidad. Muchos asumen grandes deudas para comprar presentes que no pueden pagar y que ofrecerán luego a gente que ni siquiera quieren. La mayoría asume que la tradición de la Navidad de intercambiar regalos es una repetición de cuando los magos trajeron regalos para Jesús, pero esto simplemente no es el caso. Existe una evidencia indiscutible que el intercambiar regalos en esta época del año era una parte importante  de la celebración de la Saturnalia romana. Un autor dijo, “la tradición de ofrecer regalos durante las fiestas se inició incluso antes de que existiera la Navidad. Los romanos de la antigüedad intercambiaban regalos durante el festival de invierno de Saturnalia.”22

Tertuliano también menciona que la práctica de intercambiar regalos en esta estación era parte de la Saturnalia pagana romana. Cuando el festival de mediados de invierno fue adoptado en la iglesia romana, también se adoptó esta costumbre. Sin embargo, como es de costumbre los líderes apostatas trataron de encontrar algunos puntos de similitud entre la religión pagana y la cristiana – para hacer que la mezcla no parezca tan obvia. En este caso se hizo referencia al hecho de que los magos cuando vinieron a ver al niño Jesús le presentaron obsequios. Algunos suponen que es aquí donde se inicia la costumbre de intercambiar regalos durante la Navidad. Pero no es así. Los reyes magos no intercambiaron regalos entre ellos. Ellos le presentaron sus regalos a Jesús quien había nacido como rey de los judíos (era una costumbre de oriente presentar regalos cuando uno se presentaba delante de un rey). Pero estos regalos no eran regalos de cumpleaños. 23

¿Cómo podemos saber que estos no eran regalos de cumpleaños? Por que los Magos (hombres sabios) no llegaron a ver a Jesús sino hasta que él tenía cerca de dos años (Mateo 2:16). Los pastores vinieron del campo a visitar a Jesús el día de su nacimiento, pero fue casi dos años más tarde que los magos llegaron. Incluso si creemos que los magos trajeron “regalos de Navidad” a Jesús, ¿cómo justificamos el hecho de comprar regalos para intercambiar entre nosotros? ¿No deberíamos más bien ofrecer algún tipo de obsequio en sacrificio a la iglesia, al cuerpo de Cristo? (1 Corintios 12:27) ¿No sería esto mucho más consistente? Después de todo se supone que es su cumpleaños, ¿no es cierto? ¿Qué pensaría usted si todo el mundo celebrara su cumpleaños, pero nadie le trajera presentes a usted? ¿Entonces qué debe pensar Cristo? Todos se reúnen en el espíritu de la celebración, y dan obsequios en Navidad a todos menos a Él. Pero se supone que es su cumpleaños el que celebran! Tristemente la gente compra a menudo muchos regalos (para gente que realmente no los necesita), y no dejan nada para dar al Señor!

Un escritor escribe, en referencia a esta costumbre pagana, “el intercambio de regalos y saludos durante o cerca de la época de Navidad se inició mucho antes que la misma cristiandad. Se dice que al comienzo estos… presentes eran simplemente ramas de los bosques de la diosa Strenia….Muchos eran hechizos como también ofrendas.” 24

¿Sabía usted que los cristianos de los primeros tiempos rehusaban intercambiar obsequios  en esta época del año? ¡Ellos sabían de donde venía la costumbre! Era profundamente pagana. “Ya que el hecho de dar regalos era tan importante en las celebraciones paganas, la iglesia primitiva condenaba esta festividad tan severamente como cualquier otra costumbre, incluso las costumbres más cuestionables del Año Nuevo. En los primeros siglos, los cristianos no se ofrecían presentes durante la época de Navidad.” 25 Los cristianos en los Estados Unidos no practicaban esta costumbre pagana de intercambiar regalos en Navidad hasta el siglo 19 26 , cuando los comerciantes la reavivaron con la finalidad de enriquecer sus cofres. Es la celebración de los comerciantes! El 50 % de los negocios de los mercaderes es realizado en esta época del año, por lo tanto ya sabe por qué quieren la Navidad.

¡Qué feliz liberación experimenta la gente de Dios cuando abandona este ritual pagano! Yo no estaba consciente de la carga que llevaba hasta que Dios me liberó de toda esta práctica pagana. Sabía usted que la única parte en toda la Biblia en la que se mencionan los intercambios de regalos es en Apocalipsis 11:10: “Y los que moran en la tierra se regocijarán por ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra” Aunque esto suena a Navidad, el contexto muestra claramente que se trata de una celebración malvada por la muerte de los siervos de Dios. En ese entonces (como ahora), era una celebración anti-Cristo. ¿Puede ver algo “Cristiano” en este festival comercial, materialista y de embriaguez? Estimado lector, ¿por qué no abandona esta continuación de costumbres paganas? Cristo no es glorificado en esto. Si algo tiene que ver con Él, es que aquí Él es olvidado.

Santa Claus. Algunos nos harán creer que el alegre Santa Claus Americano fue una vez  San Nicolás, un santo anciano y amable que ofrecía generosamente regalos a los necesitados. Sin embargo los hechos de la historia prueban algo diferente. En realidad, no existe evidencia válida de que ningún “San Dick” haya existido (A pesar de la tradición Católica romana). Pero las costumbres y las tradiciones de las cuales evolucionó Santa Claus lo llevan hasta Odín y Saturno – ¡el mismo dios sol!  Santa ha sido llamado bajo diferentes nombres en diferentes países a través de los siglos, pero las costumbres que lo rodean han permanecido siendo las mismas. Él siempre ha sido “un gentil hombre de barba gris muy, muy, muy anciano, y es así como debe ser ya que su edad es inmensa. En una oportunidad él fue Odín…pero cuando el cristianismo …..a los dioses antiguos, él permaneció y apareció nuevamente como San Nicolás.” Él “es siempre alguien misterioso y sombrío, que supera la experiencia humana ordinaria. Su hogar está lejos en el cielo o en el Polo Norte o en algún país remoto, del cual él viene a caballo o en su trineo conducido por renos. Él puede venir secretamente durante la noche o abiertamente durante la luz del día de invierno, acompañado por un tren de demonios enmascarados y extrañas formas animales. A menudo se le asocia con el fuego, al entrar a la casa por la chimenea, o dejando regalos cerca a la chimenea” (recuerde, él es un dios sol), y “del mismo modo en que los dioses de la antigüedad del cual él desciende, él puede leer el corazón y conoce los pensamientos y acciones escondidos de aquellos que visita.” 27

No se puede negar que Santa Claus es un “dios” de algún tipo, ya que tiene las atribuciones de una deidad. Él puede visitar todas las casas de la tierra en una noche (omnipresencia), él conoce cuál ha sido la conducta de cada niño (omnisciencia); él premia al bueno y castiga al malo, ¡exactamente como Dios! Incluso padres cristianos han sugerido a sus hijos que Santa es dios, pero diciendo cosas como, “Mejor te portas bien porque Santa te está viendo,” o Vamos  a decirle a Santa lo que quieres para Navidad,” etc. ¡Qué abominable es todo esto delante de los ojos de Dios, que padres cristianos enseñen a sus hijos a reverenciar a Santa en lugar de a Él! Dios dijo, “No tendrás otros dioses delante de mí.” (Éxodo 20:3) Tal como un autor dijo, en relación a la “divinidad” que se atribuye a Santa Claus, “puede ser que hayamos regresado a Odín, el antiguo dador de regalos, que aún sigue yendo en forma invisible sobre el yuletide, tal como en los siglos pasados, en las tierras en las que una vez él fue supremo?”28 No cometa errores, este dios pagano no es nada menos que el dios pagano que una vez fue adorado como Odín o Saturno!

“Le provocaron a celos con dioses extraños. Ellos me han provocado a celo con lo que no es Dios; me han irritado con sus ídolos ” (Deuteronomios 32:16, 21)

Resulta tremendamente desagradable, pero el primer “Santa” puede rastrearse lo suficientemente atrás en el tiempo como para encontrarse en la deidad de Cartago, un ídolo enorme de bronce cuyo estómago gordo e hinchado era un horno, y cuyos brazos estaban extendidos formando una “falda” o un “altar”, al cual los padres traían a sus hijos, y los recostaban en esa falda para que fueran rostizados vivos. Como un acto de devoción a su dios falso, ellos sacrificaban a sus propios hijos. En la costumbre antigua los mismos niños eran los regalos que los padres le daban a “Santa”. Esto le da un significado totalmente nuevo al hecho de llevar a un niño a Santa y sentarlo en su falda, ¿no es verdad? ¿Se da cuenta que al hacer eso usted está repitiendo el escenario real del antiguo sacrificio de niños? ¿Cómo podemos atrevernos a llevar a nuestros niños a este dios falso y animarlos a que le supliquen  para que les traiga regalos y bendiciones? Dios nos hará responsables! Debemos abandonar esta adoración idólatra a Santa inmediatamente.

“Y en cuanto a todo lo que os he dicho, estad alerta; no mencionéis ni se oiga en vuestros labios el nombre de otros dioses.” (Éxodos 23:13)

6. Los cristianos primitivos rechazaron celebrar la Navidad!

La Saturnalia romana con todas sus festividades…guirnaldas, luces, árboles, intercambio de regalos, júbilo, embriaguez, sexo orgiástico, etc., era tan fuertemente pagano y anti-cristiano de naturaleza que los verdaderos seguidores de Cristo consideraban toda esta celebración una abominación. Es bien sabido y bien documentado que la iglesia primitiva no celebraba la Navidad en lo absoluto. “Dentro de la Iglesia Cristiana nunca se oyó de un festival tal como la Navidad sino hasta el siglo tres, y no fue sino hasta que el cuarto siglo estaba ya bastante avanzado que ganó mucha aceptación.” 29  Como se notó previamente, la iglesia católica romana adoptó cada aspecto de la Saturnalia y la renombró supuestamente santificándola y dándole una significancia “cristiana”. Pero sigue siendo un festival pagano a pesar de que use un nombre distinto!

Siempre que los cristianos buscaron verdad espiritual y regresaron a la Biblia como su fuente para toda práctica y creencia, una de las primeras cosas que hacían era abandonar la celebración no bíblica de la Navidad. En Inglaterra, en 1644, el Parlamento censuró la Navidad llamándola “el día de parranda del hombre profano”. Los Puritanos no estaban de acuerdo con las implicancias de la “Misa de Cristo” y lo mundano asociado con la celebración.30 Incluso aquí en América, hubo un tiempo en el que era contra la ley celebrar la Navidad, y cualquiera que era atrapado haciéndolo era multado. “En 1659, Massachuset aprobó una ley que multaba a cualquiera que fuera descubierto celebrando la Navidad. En toda Nueva Inglaterra, la Navidad fue suprimida.” 31  A pesar de que la influencia católica era difícil de suprimir por mucho tiempo y estas leyes fueron repelidas más o menos 20 años más tarde, los colegios públicos permanecieron abiertos el 25 de diciembre hasta 1870. “En los Estados Unidos las costumbres de Navidad tradicionales fueron suprimidas en un primer momento (como en Inglaterra bajo el Commonwealth), debido a las objeciones de los puritanos quienes las consideraban de origen pagano, pero a partir de mediados del siglo 19 las celebraciones se han convertido cada vez más populares y comercializadas.” 32  Hoy en día pocos conocen que la Navidad fue un día declarada ilegal en su país. Claro que no estamos sugiriendo que se den leyes prohibiendo la Navidad; simplemente que los cristianos sinceros decidan honestamente si deben o no participar en esta festividad pagana, no bíblica.

Estimado lector, si la Navidad fuera realmente de Dios, ¡el mundo la odiaría! Pero los mismos pecadores que odian a Cristo aman la Navidad. Los grandes ladrones, gente que se embriaga, mentirosos, adúlteros e hipócritas aman la Navidad. Ellos aman las fiestas, las festividades, los villancicos y los banquetes y el júbilo pero odian todo aquello que es verdaderamente espiritual. Esto nos debería hacer ver que esto ¡no está bien! Porque cualquier cosa que el mundo ama, Dios odia, ¡sin lugar a duda!

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” (Santiago 4:4).

Qué trágico es que la iglesia cristiana continúe hoy en día manteniendo esta alianza no santa con el mundo en la celebración de la Navidad. Los cristianos ponen en sus hogares los mismos árboles prohibidos (Jeremías 10:1-5), lo cubrieron con bombitas (símbolo del sol –recuerde que la Saturnalia es la adoración del sol). Colocan luces y guirnaldas alrededor de toda la casa y la chimenea (símbolo pagano del fuego y la fertilidad), le mienten a sus hijos acerca de Santa Claus (lea Apocalipsis 21:8 y vea a dónde van los mentirosos), y se han involucrado en todos los demás aspectos de esta festividad pagana que sólo ha cambiado de nombre, ¡exactamente como el mundo! Luego ellos motivan débilmente a su congregación para poner a Cristo al fondo de la celebración”. Cristo nunca estuvo en Navidad, y ¡nunca lo estará! Él nunca fue parte de este festival carnal, sensual y malvado. Incluso el mismo nombre en inglés “Christ-mass” (Misa de Cristo)  huele a los ritos herejes que declaran ofrecer a Jesucristo en sacrificio una y otra vez en una “misa” pagana (cf. Hebreos 9:26, 28).

No crea que este día festivo ha sido santificado simplemente porque ha sido cambiado de nombre. No deja de ser una menor abominación hoy de lo que era hace miles de años. La Biblia pregunta: “¿Puede el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? Así vosotros, ¿podréis hacer el bien estando acostumbrados a hacer el mal?” (Jeremías 13:23) ¡Claro que no! Usted puede dejar de llamarlo leopardo y empezar a llamarlo “cachorrito” o “gatito” o podría pintarlo de blanco y llamarlo perro, pero aun así no ha cambiado su naturaleza ¡ni una jota! Sigue siendo un leopardo, y sigue siendo una bestia peligrosa que puede devorarlo. Así es con la Navidad. Bajo la pantalla de “cristiano” aún encontramos a la Saturnalia romana. Ellos han cambiado su nombre pero no su naturaleza. Jesús dijo, “todo árbol bueno da frutos buenos” y “el árbol malo da frutos malos” (Mateo 7:17-18).  Dé una mirada honesta a estas fiestas y vea el “fruto” que producen estas fiestas. Ciertamente no son los frutos del arrepentimiento. Usted no ve santidad en todas partes, sino todo lo contrario. Conductas libertinas, descontrol, jolgorio, borracheras, materialismo, ambición, fornicación y júbilo, y todo esto supuestamente para celebrar al Hijo Santo de Dios.  Cómo debe dolerle a Dios ver el pecado abrasador  de contaminar su santo nombre con semejante suciedad tan abominable.

Algunos cristianos reconocen fácilmente los orígenes paganos de la Navidad, pero ofrecen toda clase de excusas comprometedoras con el mundo y participan en ella de todas formas. Algunos la consideran una buena oportunidad para dar testimonio a los pecadores acerca de Cristo. Aunque no es incorrecto testificar, siempre será incorrecto pecar. Y usted no tendrá nunca que comprometerse con el mundo a fin de testificarle al mundo. De hecho, con la finalidad de que nuestro testimonio sea efectivo, no debemos participar en este tipo de celebración. Nosotros debemos ser diferentes del mundo. Debemos ser una luz encendida en una colina, gente peculiar y santa (cf. Mateo 5:13-16; 1 Pedro 2:9). Dios le dice a la iglesia de nuestra generación que salga de la babilonia espiritual, que salga de todo aquello que es falso en religión.

“Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas” (Apocalipsis 18:4)

Tal como dice 2 Corintios 6:17-18 debemos oír las palabras de Dios cuando nos dice: “Por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toqueis lo inmundo…” No puede haber acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos, no puede haber comunión entre la verdad y las mentiras, no puede haber mezcla entre el paganismo y la cristiandad…

“pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial?” (2 Corintios 6:14-15)

¿Tendremos que seguir al mundo y unirnos a aquellos que blasfeman y echan fuera a nuestro Señor cuando celebran el cumpleaños de nuestro Señor Jesús? ¡Nunca! La Biblia dice, “No seguirás a la multitud para hacer el mal, ni testificarás en un pleito inclinándote a la multitud para pervertir la justicia” (Éxodos 23:2).

¿Pero no privaremos a los niños si no celebramos la Navidad?  ¿Privarlos de qué? ¿De la verdad? Si usted realmente quiere privarlos, continúe celebrando las festividades del mundo, continúe celebrando al Saturnalia de Roma, levante los árboles idólatras prohibidos, continúe mintiéndole a sus hijos acerca de Santa Claus, y los privará a ellos y a usted mismo de la verdad, la luz y tal vez mucho más que eso. (Si usted leyó Apocalipsis 21:8 anteriormente, usted sabe ahora a dónde van los mentirosos. Ahora lea Gálatas 5:20-21, y 1 Corintios 6: 9-10 y vea a donde van los idólatras.) Cristianos, nosotros somos responsables de criar a nuestros hijos “…en la disciplina e instrucción del Señor” (Efesios 6:4), no en los caminos del mundo. Somos responsables de enseñarles la verdad y caminar en la verdad nosotros mismos!

“Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren. Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24)

Dios está buscando a aquellos que están dispuestos a abandonar los caminos falsos, a dejar a un lado las tradiciones de hombres, está buscando a quienes adorarán al Señor en la hermosura de la santidad y que no comprometerán la verdad!

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6)

“Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:13)

“Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Y por ellos yo me santifico, para que ellos también sean santificados en la verdad” (Juan 17:17,19)

“El viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su fidelidad” (Salmo 96:13)

Dios ama la verdad. A Él le interesa la verdad. Él espera por aquellos que creerán en la verdad, y lo adorarán en verdad! Pero amigo, no hay ni una pizca de verdad en la Navidad. Todo acerca de esta celebración es falso, corrupto, idólatra y pagano. ¡Es una gran mentira! ¿Qué hará ahora? ¿A quién seguirá? ¿Qué creerá?

“pero yo y mi casa, serviremos al Señor” (Josué 24:15)

“porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), examinando qué es lo que agrada al Señor. Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas” (Efesios 5:8-11)

QUE DIOS NOS AYUDE A SER GENTE SANTA Y SEPARADA DEL MUNDO!


[1]La Biblia de las Américas, (La Habra, California 90631: The Lockman Foundation) 1986, 1995, 1997.

 

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