Algo en que Pensar

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Algo en que Pensar

 

Catholic Church

 “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a Él.” (Mateo 4:10)

Esperamos que e; siguiente mensaje sea beneficioso para todos aquellos que tienen interés en la verdad. Consideraremos algunas declaraciones que son hechas por y en contra del Catolicismo Romano. Esperamos que todo aquel que tenga amor a Dios reciba con agrado este estudio. Por favor, no tome ninguna de las palabras que se expresen a continuación como un ataque personal- no pretenden ser un ataque sino una investigación sincera y abiertamente en búsqueda de la verdad.

La verdad y la postura católica

La verdad es una de las características que Dios más desea en el hombre. “Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas! (Proverbios 23:23). En los tiempos biblicos los hombres eran en efecto alabados por Dios cuando se preocupaban lo suficiente sobre la verdad y por comprobar lo que se les había enseñado. Leemos en Hechos de los Apóstoles 17: 11 sobre hombres que fueron felicitados cuando oyeron por primera vez, el evangelio predicado por el apóstol Pablo, porque ellos “recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba.” Si era bueno probar las palabras de Pablo, entonces ciertamente sería bueno también para nosotros el día de hoy no aceptar ciegamente las palabras de ningún pastor, sacerdote, o Papa sin examinarlas a profundidad.

Afirmando ser la fuente de verdad religiosa más confiable del mundo, la iglesia católica declara que es la misma iglesia que Jesús mismo estableció en el primer siglo. La postura católica dice que a través de los siglos ha permanecido en el favor y la gracia de Dios, protegida por la promesa de Jesús de que las puertas del infierno no prevalecerían en contra de Su iglesia (Mateo 16:18). Sin lugar a duda, Jesús estableció una iglesia y ciertamente Satanás no ha prevalecido sobre ella hasta el día de hoy. Pero, ¿es la iglesia católica verdaderamente la iglesia que Jesús estableció? Una manera segura de descubrirlo es mirando a las Sagradas Escrituras (la Biblia), que tanto católicos como otras religiones que profesan el cristianismo aceptan como una fuente infalible de verdad. Karl Keating escribe en su defensa popular del catolicismo, “los fundamentalistas están muy en lo cierto al creer que la Biblia es inspirada, pero sus razones para creer en ello son inadecuadas…” (Catolicismo y Fundamentalismo, p.127). Por lo tanto, indistintamente de cómo se llegue a esta conclusión, la inspiración de la Biblia es aceptada por todos los católicos fieles. De hecho,  se admite que “En el primer período (que duró tal vez hasta el cuarto siglo) no hubo otros libros aparte de la Biblia de la cual se leían enseñanzas y se cantaban salmos.” (La enciclopedia Católica, Vol. IX, p. 296).

Enseñanzas Catolicas

Tal vez no haya otra práctica tan exclusiva al catolicismo y que reciba mayor crítica que la veneración a María, la madre de Jesús. La veneración a María ha contribuido grandemente a que muchos individuos rechacen el catolicismo. Se acusa a los católicos de “adorar” a María, lo cual es contrario al mandamiento bíblico de adorar a Dios únicamente. Aunque los católicos niegan enfáticamente la acusación de que ellos adoran a María, sería difícil no notar que se le da mucha atención. Se le reza el rosario diariamente; a menudo se llevan estatuas suyas en procesión, y se han desarrollado doctrinas relacionadas que la colocan por encima de cualquier otro ser humano. Con la intención de diferenciar entre la veneración dada a María y la alabanza que se le debe sólo a Dios, los católicos han ofrecido la siguiente explicación: “El culto a la bendita virgen es llamado hyperdulia para distinguirla tanto de latria (adoración) y dulia (veneración de otros santos).” (Enciclopedia Católica, Vol. 9, pp. 364-365.)

Inclinarse para rendir homenaje

Con la finalidad de evitar la confusión en cuanto a significados específicos de palabras que puede ser necesario en una discusión sobre la veneración a María, consideremos la práctica específica condenada en el Nuevo Testamento, indistintamente de cómo se llame. En Mateo 4:10, encontramos los mandamientos dados por Jesús, “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a Él.” Esta declaración fue hecha en respuesta al pedido de Satanás de que Jesús se inclinara (o se “postrara”) y lo adore. (versículo 9). Vemos que la práctica que Jesús rechazó ofrecer a otro que no fuera Dios era inclinarse para rendir homenaje y adoración.

La palabra “adoración” que aparece en Mateo 4:10 es una traducción del griego proskuneo. (Los manuscritos de los cuales la Biblia fue traducida fueron escritos en griego; incluso la Vulgata en latín era una traducción de manuscritos griegos). Henry Thayer, un estudioso del griego, considerado por la mayoría como el más grande de los lexicógrafos griegos del griego hablado durante los tiempos del Nuevo Testamento, define la palabra proskuneo como “arrodillarse o postrarse para rendir homenaje (a uno) o indicar obediencia, ya sea con la finalidad de expresar respeto o hacer súplicas.” (Thayer’s Greek English Lexicon, p. 548). Esta definición no sólo es respaldada por el contexto de Mateo 4:10, sino también abrumadoramente por otros especialistas del griego. James Strong define proskuneo como “postrarse en homenaje (hacer reverencia, adorar)” (Strong’s Greek Lexicon, p. 61).

La palabra proskuneo (traducida “adoración”) es usada muchas veces en el Nuevo Testamento en referencia a Dios Padre (i.e. Juan 4:23, Apocalipsis 4:10) demostrando que es apropiado y que se espera de nosotros que nos inclinemos y le rindamos homenaje a Él. Proskuneo también se encuentra en el Nuevo Testamento con referencia a Jesús cuando los hombres se echaban a sus pies para rendirle homenaje (Mateo 28:9, Lucas 24:52). Pero no existe un solo ejemplo en todo el Nuevo Testamento en el que proskuneo se encuentre en referencia a que los cristianos se echen a los pies de cualquier otro que no sea Dios para rendirle homenaje. ¡Ni siquiera a María! ¿Por qué no? “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a Él.” (Mateo 4:10).

Inclinarse para rendir homenaje: ¡No a seres humanos!

En el Antiguo testamento Dios toleró ocasionalmente que los hombres se inclinaran ante otros hombres o incluso ante ángeles, para rendirles homenaje (Génesis 42:6; 1 Crónicas 29:20). Sin embargo, al igual que ciertas otras prácticas eran toleradas en el Antiguo Testamento, antes de que se estableciera una práctica más estricta en el Nuevo Testamento (tales como la práctica del divorcio y la poligamia – ver Mateo 5:31-32), del mismo modo, en el Nuevo Testamento Dios ya no toleró el que nos arrodillemos o postremos delante de seres creados para rendirles homenaje. Considere algunos ejemplos del Nuevo Testamento en los que esta práctica fue rechazada al ser una violación del mandamiento dado por Mateo 4:10. En el capítulo diez de Hechos encontramos la primera conversión de un gentil a la Cristiandad – Cornelio el centurión. Dios describe a Cornelio de la siguiente manera: “Él y toda su familia eran devotos y temerosos de Dios. Realizaba muchas obras de beneficencia para el pueblo de Israel y oraba a Dios constantemente” (Hechos 10:2). Cornelio no era un gentil ignorante. Él estaba bien familiarizado con la religión de los judíos. Él temía a Dios y le oraba siempre, y debido a su sinceridad, Dios le envió un ángel para decirle que enviara por Pedro quien le enseñaría cómo ser salvo (Hechos 10:4-10).

Cuando Cornelio encontró a Pedro por primera vez, ocurrió algo interesante: “Al llegar Pedro a la casa, Cornelio salió a recibirlo y postrándose delante de él, le rindió homenaje (griego proskuneo).” (Hechos 10:25). Todo lo que Cornelio hizo fue caer a los pies de Pedro para rendirle homenaje, él no estaba confundiendo a Pedro con un ángel o con Dios, ya que a través de una revelación divina, él sabía que esperaba a Pedro, un hombre.  ¿Cuál fue la respuesta de Pedro a este acto de homenaje, el mismo acto que muchos católicos ofrecen hasta ahora a estatuas de Pedro e incluso al Papa, supuestamente el sucesor de Pedro? “Pero Pedro hizo que se levantara y le dijo: Ponte de pie que sólo soy un hombre como tú (Hechos 10:26).

De acuerdo a Pedro, (supuestamente el primer Papa) ¡NO ES CORRECTO ARRODILLARSE PARA RENDIR HOMENAJE A OTRO SER HUMANO! Al atar esta enseñanza en la tierra, Pedro la estaba atando en los cielos (Mateo 16: 18-19, ver también Lucas 10:16), alguna vez ha escuchado de una autoridad Católica levantando a alguien que se estaba arrodillando para rendir homenaje (proskuneo) a los pies de una estatua de María (o Pedro), y reprenderlos diciendo, ¿“levántate, María es sólo un ser humano como tú y yo. Adora a Dios”?

¿Debemos adorar a los seres celestiales?

Ahora usted puede decir, “Pero María no es simplemente un ser humano, ella ha sido glorificada y ahora es un ser celestial.” ¿Qué hay acerca de los seres celestiales, tales como los ángeles y santos glorificados? ¿Es aceptable inclinarse delante de ellos? Bastante interesante, un ángel de buena fe nos da la respuesta en la Biblia: en Apocalipsis capítulo 19, leemos acerca de un ángel con el cual el apóstol Juan había estado interactuando a través del libro. En el versículo 10, Juan cae a los pies de este ángel para rendir homenaje (proskuneo). “Me postré a sus pies para adorarlo. Pero él me dijo:”¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús, ¡Adora sólo a Dios!”

Dése cuenta que este ángel tomó a Juan de regreso al mismo principio que se encuentra en Mateo 4:10 – “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a Él.” Exactamente lo mismo ocurre en el capítulo 22 donde Juan es atrapado nuevamente en la emoción de esas visiones extremadamente grandiosas y cae a rendirle homenaje al ángel. Una vez más es reprendido, “¡No, cuidado! Soy un siervo como tú, como tus hermanos los profetas y como todos los que cumplen las palabras de este libro. ¡Adora sólo a Dios!” (versículo 9).

De estos ejemplos podemos saber que Dios no desea que nos inclinemos ante ningún ser creado para rendir homenaje o para hacer súplicas. A la luz de esta verdad, ¿Por qué encontramos en la literatura católica popular declaraciones como “Toda la Trinidad, oh María, te dio a ti un nombre…por encima de todo nombre, para que en tu nombre se doble toda rodilla de todo lo que está en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra.” (Liguori, The Glories of Mary, p. 265). (Tales declaraciones pueden parecer un poco extremas para los Católicos menos tradicionales, pero por favor, hay que reconocer que ésta ha sido por mucho tiempo la actitud de la iglesia. Concerniendo The Glories of Mary (Las Glorias de María),  el editor Eugene Grimm escribió “Todo lo que nuestro santo ha escrito es, como si fuera, un resumen de toda la tradición católica sobre el tema que trata: no es un autor individual; es por así decirlo, la Iglesia misma que nos habla…”).

Oración ofrecida sólo a Dios

La iglesia no solamente nos enseña que no es correcto inclinarse en señal de reverencia a María (y los Santos), sino que es incorrecto orar a María en cualquier forma. En toda la Biblia encontramos numerosos ejemplos de oración ofrecida a Dios a quien se hace referencia exclusiva de ser quien escucha las oraciones (Salmo 65:2, ver también Mateo 6:9; etc.). Sin embargo, ¡nunca encontramos ejemplos en los cuales la oración sea ofrecida a cualquier otro que no sea Dios! Esto es porque los seres creados tales como María y los “santos” no son dignos de recibir las oraciones, ni tienen el poder de escucharlas o responderlas ya que no son omniscientes, omnipotentes ni omnipresentes como Dios.

Claro que los católicos a menudo afirman que en realidad ellos no oran a María tanto como le piden que ella ore por ellos, de la misma manera en la que uno puede pedirle a un amigo orar por uno. Esta afirmación no hace que la práctica sea más aceptable ya que (1) A menos que María fuera omnisciente y omnipresente como Dios, ella no podría oír ni orar por las necesidades específicas de miles de “amigos” que le piden que ore por ellos cada día, y (2) Alguien que le pide a un amigo orar por él no alaba a su amigo con el tipo de lenguaje encontrado en las oraciones católicas a María, tampoco invoca misericordia y bendición a su amigo, como los católicos lo hacen con María. (Considere las palabras de la oración del Rosario de “Ave María”. Estaría mal si nos acercamos de esta manera incluso ante un amigo.)

Y si es verdad que los católicos no oran a María, entonces porque es que el Papa en su mensaje de Pascua, dado por el Papa Juan Pablo II, pidió que los católicos oraran a María y con María…” A algunos católicos les puede parecer muy difícil aceptar que su iglesia ora a María, un acto de adoración reservado sólo para Dios, pero otros tales como el Papa mismo no lo niega. Tampoco lo haría Saint Bonaventure quien escribió en su obra. The Psalter of the Virgin, (El Salterio de la Virgen), “A ti oh dama, elevaré yo mi alma” (Salmo 24) y “vengan a ella todos ustedes que están cansados y cargados; y ella les dará descanso a vuestras almas” (Salmo 2). Compare con el Salmo 25 y Mateo 11:28 en la Biblia.

Equivocación en cuanto a María

Parece que María está casi reemplazando a Dios en las mentes de algunos católicos. Ciertamente ella remplazó a Dios en las citas antes mencionadas. Además, se ve que en el rosario se ofrecen 10 oraciones a María por cada oración a Dios. Sin duda, los católicos tienen alguna explicación para esto, pero las explicaciones no pueden ir más lejos. Cómo puede uno explicar una cita como, “todo poder te es dado a ti en el cielo como en la tierra…a la orden de María todos obedecen—incluso Dios.”? (Las glorias de María, pp. 178-179). Esto no es otra cosa sino ¡blasfemia! A la luz de aseveraciones católicas tan difíciles de justificar, los defensores del catolicismo tales como Karl Keating afirman que tales declaraciones son simplemente poéticas y sacadas fuera de contexto. Pero, ¿qué otra cosa podrían significar estas palabras?

Los católicos simplemente han desarrollado un concepto de María que es completamente ajeno a la verdad. Incluso Keating admite que la devoción a María de la manera en que se ve hoy en día no era común sino hasta la edad media” (Catolicismo y Fundamentalismo, p. 280). Cuando leemos la Biblia, encontramos que Jesús no le dio a María un estatus de veneración, sino que más bien insistió que aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen son su madre y hermanos como ella. (Marcos 3:31-35). Nuevamente, cuando una mujer buscó exaltar a María por la virtud de ella de ser la madre de Jesús, Jesús respondió “Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la obedecen” (Lucas 11:27-28). Esta respuesta debería alarmar a los católicos – En realidad Jesús estaba enseñando que María no es digna de mayor alabanza que cualquier otro que oye la palabra de Dios y la obedece. Ahora, es muy claro que las enseñanzas de la iglesia católica concernientes a María se han desviado grandemente de las enseñanzas de los primeros cristianos.  (Ron Heilig)

(Traductora: Monica Hollerman)

 

 

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